jueves, 20 de octubre de 2011

INDIGNADO

Les confieso que hoy estoy indignado. Si, porque a veces me gustaría equivocarme en mis planteamientos, en los argumentos que defiendo, en mis pequeños vaticinios…Y todo viene porque cuando comenzó aquel movimiento que luego se bautizó con el nombre del 15 M, estaba convencido que detrás de la buena voluntad de muchos de aquellos indignados, había un trasfondo político por convocarse precisamente poco tiempo antes de las elecciones municipales y autonómicas en gran parte de España. Ya dije en su día, que pasadas esas elecciones, el movimiento 15 M se quedaría en anécdota y que volvería a repetirse en el otoño, en cuanto se pusiese la fecha para la  nueva convocatoria de elecciones nacionales. No me equivoqué. El calor del verano ha servido de excusa perfecta para justificar la ausencia masiva en las plazas de España y en cuanto se necesita salir a la calle para mediatizar el voto tendente al Partido Popular, otra vez aparecen estos indignados con  sus reivindicaciones…Sigue sin olerme bien y eso que yo tengo nariz para cuatro cabezas…
Y es que verán ustedes…Todos, en mayor o menor medida estamos indignados. Si, porque todos estamos siendo víctimas de las cosas mal hechas, de los abusos, de la asfixia de los bancos, de la crisis económica, de la crisis de valores. Todos estamos indignados con la lentitud de la justicia y lo caprichosa de esta en algunas decisiones y con la inmoralidad de muchos políticos…Claro que si…La pregunta es: ¿Y qué podemos hacer?. Pues desde mi punto de vista, meterte en la cocina de la casa, coger los productos de limpieza e intentar dejar la casa como los chorros de loro. Ahora bien, ¿qué solucionamos saliendo a la calle, sentándonos en una plaza, impidiendo que ese espacio público lo utilicen los ciudadanos que son legítimos propietarios de ella…? ¿Qué se arregla con poner cartelitos, hacer asambleas inocuas, dar sensación de implicado y que todo acabe el día de unas elecciones?...Esas no son las formas, sencillamente porque no sirven para nada. Calienta el ambiente, pero nada más. Y peor, acaba indignando a los ciudadanos que pacíficamente nos mostramos en descuerdo con determinadas cuestiones de este sistema, pero que creemos que hay fórmulas legítimas, pacificas y coherentes para mejorar las cosas.
Hay un dicho popular que dice que el que quiera peces que se moje el culo. Claro que si…Métete en el agua y no esperes sentado cómodamente en tu sofá que otro pesque para ti. Pero eso si…Pesca tu, no te limites a protestar diciendo que los demás son muy malos pescadores. Yo me creeré a los indignados, cuando más allá de la imagen romántica de luchadores anti sistema, se impliquen directamente en el sistema y desde dentro pretendan mejorar las cosas. Así si. Y desde luego me los creeré, cuando convoquen asambleas, concentraciones o protestas después de elecciones, no antes…Porque la casualidad me hace sospechar que precisamente este movimiento haya surgido como por arte de magia, en el momento que las encuestas le son favorables al Partido Popular…
¿Nadie se indignó durante estos ocho años antes, viendo la de barbaridades que se estaban cometiendo desde el gobierno?¿No ha pasado nada grave como para convocar a la gente a las puertas de la Moncloa, o ante el congreso de los diputados o en cualquier otra parte que afectase a la imagen de los causantes de esta debacle nacional?...
Que no, que no, que no me los creo y que tampoco me creo la espontaneidad del movimiento…Me creo más que detrás de todo esto hay una maniobra clara de manipulación política interesada en que haya más abstención, menos participación en general y menos votos que aumenten la tendencia al cambio que necesitamos con urgencia.
Que digo yo que por esta naricita que Dios me ha dado, se me cuela un tufillo que no es agradable precisamente…