jueves, 17 de noviembre de 2011

EL VOTO ÚTIL




En estas elecciones más que nunca hemos de ser fríos y sensatos y dejar a un lado sentimentalismos inútiles. Que está muy bien todo eso de las emociones y los proyectos nuevos y la ilusiones renovadas y las indignaciones y los cabreos con unos y con otros y las decepciones de unos y de otros…Pero llegado el momento de la verdad, el de elegir quien va a gobernarnos los próximos cuatro años, hemos de aparcar esos pensamientos de euforia que pueden confundir nuestro sentido de la responsabilidad. El bipartidismo no digo yo que se bueno o malo. Lo que si digo que esta crisis tan feroz, no puede solventarse con un gobierno de coalición, ni con hipotecas con nacionalistas abanderando  separatismos, ni con discursos lacrimógenos de gente arrepentida. Todos mis respetos para los foros de Alvarez Cascos, las intentonas de Rosa Díez o las "jartibles" insistencias de un partido andalucista que no se entera que nuestra región ni es nacionalista, ni independentista, ni islamista, ni nada de eso. Ahora no toca. Ahora lo que toca es como decía Durán el de Convergencia y Unión pensar en votar con la cartera y eso pasa por tomar una sola decisión: O blanco o negro, o PSOE o PP, o seguir como estamos o sumarnos al cambio…

Rubalcaba representa -amén de mil corrupciones, escándalos de eres, faisanes, ministros Blancos, etc, etc, etc,- representa digo un pasado nefasto. Su complicidad con Zapatero no se la quita nadie por más que quiera esconderse del todavía presidente de este gobierno del caos. Ha sido vicepresidente y ha participado en todos esos recortes sociales que han sido históricos, de la misma manera que ha sido histórico llegar a los cinco millones de parados por mor de su nefasta política y su imperdonable incapacidad de gestionar una crisis que ha convertido a España en un país de quinta o sexta categoría. Una vergüenza.

Y Rajoy representa un "melón" para mucha gente. Un melón que está por abrir y que peor no puede hacerlo ni aunque quisiera. Es verdad que tampoco es nuevo, pero al menos, puede presumir de haber estado en un gobierno que dejó la economía española con superávit y que presumía de ser uno de los países importantes en Europa y del mundo. No éramos el hazme reír como ahora. No hacíamos el ridículo como ahora en cualquier reunión de líderes políticos. No eramos un país que generara desconfianza como ahora. No éramos una república bananera como ahora.

Por eso, este domingo, voy a seguir el consejo que me dio en su día un amigo y que reza que: "ante la duda, la más cojonuda"…Es decir y traduciendo a votos electorales, que me sumo al cambio, que apuesto por Mariano Rajoy y por el Partido Popular porque me ofrece más confianza que ningún otro partido y porque estoy convencido que con ellos en el gobierno, voy a enterarme de muchos más desmanes y escándalos de corruptelas socialistas que han llevado a mi país a esta ruina tan catastrófica.