No me creo nada. Este circo que tiene montado el supuesto movimiento “espontáneo” a través de las redes sociales llamado DEMOCRACIA YA. Es una burda mentira, pues detrás de todo no hay gente anónima. Y la verdad es que es una lástima, porque es cierto que aquí hay algo que no funciona y que ha llevado a nuestra sociedad a desterrar valores que eran sagrados. Soy de los que piensa que la democracia no es perfecta, pero también de los que defienden que es el menos malo de los sistemas. Pero claro, para defender con argumentos solventes los criterios, lo primero que tienes que hacer es respetar las reglas del juego. Si no estás de acuerdo con la actual ley electoral, la manera legítima de luchar para cambiarla es desde dentro de la ley, no rompiendo marquesinas de autobuses, apedreando escaparates y quemando contendedores. Estos llamados antisistema, no dejan de ser unos cafres, unos golfos y unos delincuentes que aprovechan cualquier posibilidad para destruir la pacifica convivencia.
De todas formas, no debe hacerse una lectura simplista de esta movida. Es mucha la casualidad que se produzca precisamente ahora que faltan unos días para las elecciones municipales y en muchos casos, autonómicas. Casualidad porque no se produjo este movimiento cuando la huelga general de Septiembre. Ni cuando se llegó al record de paro en España…Se produce ahora que todas las encuestas anuncian un cambio que favorece al PP en la mayoría de ciudades. Que casualidad que pasó lo mismo en 2004 y tras un atentado en el que nada tuvo que ver el PSOE –me reservo mi opinión al respecto- y que se produjo días antes de las elecciones, el ínclito Rubalcaba se dedicó a movilizar a los españoles para protestar frente a las sedes del Partido Popular, pasándose por el forro de sus caprichos la jornada de reflexión. Que casualidad, pero ante las encuestas que vaticinaban una victoria de Rajoy, al final ganó Zapatero. Y que causalidad ahora, que la movida nace en la puerta de la Comunidad de Madrid y donde se gritan leyendas del tipo “Esperanza, hija de puta”. Que casualidad que en ciudades como Cádiz o Granada que gobierna el PP, se han secundado de inmediato estas movilizaciones. Y que casualidad que en Sevilla que gobierna el PSOE, la movida haya sido menos importante y además, de entre los concentrados se encontrase un cargo de la junta de Andalucía. Y que casualidad, que siendo un atentado contra la voluntad popular cualquier tipo de manifestación en días previos a unos comicios, la junta electoral haya prohibido la movida y sin embargo, el ministro Rubalcaba haya hecho caso omiso y haya impedido que actúe la policía tal y como se le indicó. Y que casualidad que cuando apareció en la Puerta del Sol un dirigente de Izquierda Unida, hubiese una gran ovación por parte de los presentes.
Si te limitas a tragarte lo que te dan los medios del régimen – la mayoría – te forjarás un criterio sesgado de la verdad de lo que está pasando. Si por el contrario, accedes a toda la información que te llegue desde todos los medios, empezaras a colocar las piezas del puzle y comprobarás como esta movida no tiene nada de espontánea y que incluso uno de los líderes del movimiento es un simpatizante de la izquierda vasca.
El tema está claro. Si el PP traga y se esconde ante el movimiento, le supone una enorme pérdida de votos que capitaliza la izquierda que no acepta la previsible derrota electoral. Si por el contrario el PP se moja y protesta ante este atropello injustificable, es que son unos fascistas, la extrema derecha, nacis, ultras, etc, etc…
Ojalá, por una vez, deseo firmemente que llueva y truene a ver si tanto indocumentado se empapa y se va a su casa y deja vivir en paz a la gente de órden.