martes, 28 de junio de 2011

¿ALCALDESA DE TODOS LOS LINENSES?

Es verdad que nuestra democracia tiene abiertas demasiadas grietas en tan pocos años. La clase política más que cuestionada debido sin duda a tanto indecente que aprovechó la buena voluntad del pueblo llano para hacerse con un cargo y llenarse los bolsillos. Con el paso del tiempo, en lugar de corregirse esos errores y tomar medidas ejemplarizantes para que otros después se lo pensaran mejor, han seguido los chanchullos, los golferíos, las corruptelas, los enriquecimientos y así nos va. Pero guste o no guste, en todos los colectivos hay siempre alguien que mete la pata, por muy buena que sea la intención general de ese grupo. Así, en el Partido Popular aparece de vez en cuando algún garbanzo negro que ensucia la imagen del partido. Pero la diferencia está en que en el PSOE lo que hay es un perolón gigante y en su interior un potaje de garbanzos negros en los que de vez en cuando aparece uno que no lo es.
Por eso y trasladando el asunto a la particularidad de La Línea, no me da a mi la impresión que sea precisamente Gema Araujo, la nueva Alcaldesa, el adalid de la honestidad formando parte de esas siglas tan cuestionadas y que a diario nos sorprenden con más y más escándalos.
Reclama los cien días de cortesía y eso, que debiera ser una demanda legítima, considero que está haciendo todos los méritos para lo contrario. Que se han cometido errores en la anterior legislatura, estoy convencido. Y si verdaderamente son ciertas las denuncias de la Alcaldesa en esas irregularidades que publica la prensa, adelante con la Fiscalía y con quien haga falta hasta que salga a relucir toda la porquería que se esconda debajo de la alfombra y pague cada cual con su pena. Hasta las últimas consecuencias. Pero cuando creo yo que se pierde la credibilidad es al llegar a una alcaldía con el único afán de venganza, de odio y de rencor acumulado. Hacer sangre a costa de lo que sea es una actitud propia de quien no tiene ni programa, ni proyecto de ciudad, ni ganas de hacer cosas en positivo. Simplemente contentar a unos palmeros que llevan años crispando a una ciudad y dividiéndola en dos, para mucho tiempo. Es una lástima, pero es lo que quieren algunos. Solo algunos. La gente de bien no quiere guerra, quiere paz, bienestar, vivir lo mejor posible, tranquila, ajenos a la prensa y a los conflictos de políticos.
¿Qué cien días de cortesía pueden reclamarse cuando solo ostentar el gobierno - y de manera cuando menos “extraña”- lo primero que se hace es montar un circo para quitar el bordillo que se puso en la frontera?. Que no digo yo que esté mal quitarlo. Digo que eso se hace de otra manera. Sin brindis, sin copitas, sin parafernalias como si se tratase del muro de Berlín. Se quita y punto. Tampoco, parece muy afortunado que en tan pocos días ya haya habido ocasión para que uno de los nuevos concejales le haga un corte de manga a otro anterior y diga “ahora me toca a mi”. Ni tampoco creo yo que se merezca cortesía alguna cuando la recién elegida Alcaldesa se siente en una radio ilegal que subsiste y existe gracias al insulto despiadado y comparta mesa y mantel con el mayor delincuente que ha parido nuestro pueblo, apodado el del gorro verde. Son muchas cosas en muy pocos días y me temo que así será todo el tiempo. Echar la culpa de todo al anterior, ante la incapacidad y la impotencia de no saber por donde meterle mano a un Ayuntamiento que “como todos” está arruinado.
Por cierto, durante años, cuando venía algún dirigente socialista a la ciudad, viniendo en calidad de representante institucional, tenía la desfachatez de no pasar por el Ayuntamiento y reunirse solo en la sede del PSOE. Ahora, parece que la cosa cambia porque la Alcaldesa es del mismo partido. Siento asco.
He presenciado actos de investidura de  nuevos alcaldes en ciudades como el Puerto de Santa María, San Fernando o Jerez, por poner algunos ejemplos y eran dignos y envueltos en la categoría que un acto así requiere. Teatros engalanados, bandas de música, ambiente de fiesta ante la nueva etapa. Y los perdedores, ocupando respetuosamente sus asientos, sin más alaridos, ni gritos, ni palmeros haciendo el gamberro. En La Línea no pudo ser así. El odio ciega a la gente y si se alimenta, todavía más.
En El Puerto de Santa María gobierna el PP con un pacto con el PA. En San Fernando gobierna el PP con un pacto con el PA. En La Línea, gobierna el PSOE con un apoyo de IU y del PA. Un tripartido ridículo al que solo les une el afán de venganza y según algunos, un dinerito que se ha embolsado Ángel Villar. No lo creo yo. Y si es así que lo demuestren quienes lo piensan. Lo que si que se con absoluta certeza es que con todo el que me encuentro, con el que me cruzo, con el que hablo, me dice lo mismo: “¿Qué ha hecho este niño?...La historia tendrá que pasarle factura a Villar por lo que ha hecho con este pueblo…”. Y es que lo cierto es que ha desobedecido a instancias superiores de su partido y ha plantado cara al PA nacional. No parece razonable que haya sido a cambio de nada. Las especulaciones son gratis y estas quedarían sin argumentos si hubiese formado parte del gobierno municipal con alguna delegación, pero al quedarse fuera de la foto, da de comer a los malpensados.
En definitiva: Gema Araujo guste más o guste menos es la nueva Alcaldesa de la ciudad y eso debe aceptarse si se tiene convicción democrática. Otra cosa es que ella en lugar de serlo de todos los linenses, se limite a serlo de los suyos y todos los pasos que de sean para contentar a esos pocos hambrientos de sangre y de guerra.

viernes, 24 de junio de 2011

DISCURSO SALESIANOS 22 DE JUNIO DE 2011

Sr. Director;
Sr. Subdirector;
Representantes del AMPA;
Tutores, profesoras y profesores;
Padre y madres;
Amigos todos y en especial, alumnos y alumnas que hoy os graduáis:

Ocasiones como esta son las que a uno le hacen sentirse mayor, pues tengo que hablar de mis tiempos y eso es un síntoma inequívoco de que las canas no son un disfraz que se quita al día siguiente. Y digo en mis tiempos, porque entonces no teníamos estos actos. Acabábamos el curso y ni siquiera había fiestas, ni festivales, ni tantos viajes de estudios…Era todo más triste.
Por eso, tras comprometerme a pronunciar el discurso en representación de los padres el día de vuestra graduación, me he visto obligado a pedir socorro porque no sabía cómo hacerlo. Ahora tampoco lo se, por eso he llegado a la conclusión que lo mejor que podía hacer era  hablaros con el corazón y así que sean mis sentimientos los que se compliquen y no yo.
Veréis porque a vosotros la vida no os lo está poniendo fácil, pero a nosotros, los padres, os aseguro que tampoco. Nadie sabe bien enseñarnos a ser hijos, pero tampoco a los padres nadie nos orienta, más allá de darnos consejos que siempre son más cómodos que reales y más complicados de poner en prácticas por aquello de que los toros se ven mejor desde la barrera.
La vida nos enseña que solo el paso del tiempo es capaz de hacernos entender determinadas actitudes. Vosotros, cuando os llegue la hora de ser padres veréis como absolutamente todo lo que hacéis es pensando en lo mejor para vuestros hijos, pero mientras, vuestros hijos, pensaran que sois unos padres muy pesados, muy cargantes y que lo único que hacéis es regañar y darles el “coñazo”, como decís ahora. Esto es así. Parece ley de vida.
Hoy debo confesaros que es para mi un día mitad triste y mitad alegre. Triste, inevitablemente porque se acaba un ciclo de vuestra vida en la que los padres hemos estado tranquilos de alguna forma al saberos aquí y alegre al mismo tiempo porque os trajimos cuando apenas levantabais un palmo del suelo y ahora sois casi hombres y casi mujeres, dispuestos y formados para enfrentaros a ese mundo que os espera ahí fuera con los brazos abiertos.
Recuerdo cuando coincidíamos madres y padres para traeros a las clases, con la ilusión que os dejábamos en esa primera hora de la mañana hasta que formabais las filas para entrar a clase. Alguno se hacía el remolón, a otras había que llevarlas de la mano hasta la mismísima fila, otros al contrario deseaban soltarse las manos cuanto antes para aprovechar algunos minutillos para probar suerte en la canasta de baloncesto,…pero en todos los casos, madres y padres nos volvíamos a casa o al trabajo con la sensación de hacer lo mejor que podíamos y sabíamos por nuestros hijos. Nos marchábamos con la tranquilidad de dejarlos en las mejores  manos a nuestro alcance. En el mejor colegio posible. Con los mejores maestros posibles. En las mejores instalaciones de nuestra ciudad.
Hay una canción muy popular aunque a vosotros ni os suena el título, que se llama, “como han  pasado los años”, y efectivamente ahora nos preocupan más vuestras salidas nocturnas, lo incierto de vuestro futuro inmediato, vuestros primeros escarceos amorosos, y toda esa batalla que tenemos que intentar ganar a diario para que no caigáis en las múltiples y peligrosas tentaciones que se os ofrecen impunemente y en la que en vuestra inocencia, podéis ser víctimas propiciatorias ante nuestra impotencia. Sin embargo, esas mismas incertidumbres las tienen todos los padres y madres que en este mismo año tienen  hijos con vuestra misma edad, pero sin la fortuna de haberlos tenido custodiados entre estas paredes mágicas. Tened siempre presente, que no todos los niños y niñas de La Línea han tenido la suerte que vosotros de haber cursado sus primeros estudios en el Colegio Salesianos. No sabréis, ni podréis comparar porque solo conocéis este centro, pero los demás, si sabrán que vosotros y vosotras habéis pasado por aquí…¿sabéis por qué van a notarlo?...por vuestra manera de sonreír.
Si, porque aquí os han enseñado cosas que vienen escritas en los libros, como en los demás sitios, pero la diferencia está en que además aquí se os han enseñado conceptos de vida. Se os ha enseñado a ser generosos, a ser solidarios, a ser honestos, a ser fuertes y sobre todo a ser alegres, por eso vuestra sonrisa es la señal de identidad de ser alumnos y alumnas del colegio salesianos y por eso todo el mundo de ahí fuera, va a saber en qué colegio habéis estado sin necesidad de decirlo.
Y esto os lo digo porque lo se. Porque lo he vivido en mi propia casa, cuando mi hija Hiniesta se mostraba interesada, ocupada y preocupada por estar puntualmente a su hora los viernes por la tarde en el colegio para realizar actividades que poco o nada tenían que ver con las matemáticas, la historia, o la naturaleza. Y con qué ilusión afrontaba siempre esos cursos, viajes, excursiones y acampadas que se organizaban y a la que últimamente iba como monitora de los más pequeños. Nada de esto sucede en el resto de centros escolares.
Os ruego que mantengáis siempre fresca y viva vuestra memoria para que nada ni nadie os nuble nunca el recuerdo de vuestro paso por aquí. Vuestra edad es la más hermosa de la vida y eso no lo sabréis bien hasta que como yo, no os veáis aquí hablando cosas de mayores. Pero mientras, aferraos al recuerdo, a estas paredes, a este entorno, a estas compañeras y a estos compañeros, para que no sean simplemente unos con quienes compartisteis pupitre en unos años, sino que los mantengáis siempre presentes en la amistad y en el sentimiento…Y por favor, no guardéis antipatías inútiles por ninguno de vuestros profesores y profesoras, porque todos ellos han puesto el alma en haceros personas de bien. Estadles siempre agradecidos a su esfuerzo y entrega porque ellos han sido nuestros sustitutos durante muchas horas de sus vidas y la docencia  que es vocacional no admite rencores ni desprecios a ningún alumno.
A partir de ahora os toca el instituto. Seguro que los más estudiosos tendrán menos dificultades que quienes andáis distraídos en la tarea de aprender sin ser del todo conscientes de la fortuna que tenéis por vuestra edad y vuestra educación, de que son estos años precisamente los únicos en los que podéis sembrar por el camino, para luego, unos en la universidad y otros donde lo quiera su destino, ir regalando esas flores que vais a recoger tras la siembra. Os invito a que no estudiéis a la fuerza y para aprobar el examen. Os invito a que seáis curiosos, que aprendáis cosas para poder hablar luego en una tertulia, o chateando, que no quedéis en una reunión como una persona ignorante por culpa de haber perdido el tiempo. Y que hasta para el Messenger o un sms en vuestro móvil, aprendáis a escribir en condiciones y no como lo hacéis que es una verdadera calamidad.
Y sobre todas las cosas, aprended a vivir con dignidad y por encima de expedientes académicos llenos de matriculas de honor, lucir siempre con la cabeza muy alta vuestra educación salesiana, vuestra formación cívica que como decía antes es generosa, solidaria, honesta, fuerte y alegre.
Y acabo. Y lo hago dando las gracias a los padres y madres que me permitieron dirigirme a vosotros en el día de hoy y en una ceremonia tan especial. Gracias a vosotros, alumnos y alumnas por vuestra paciencia al oír estas cosas tan aburridas que decimos los mayores. Gracias a todos los profesores y profesoras que durante estos años han dedicado su enseñanza y su tiempo a compartir su sabiduría con nuestros hijos. Personalmente, gracias especiales a Andrés Corbacho que ha sido el tutor últimamente de mi hija y al que he recurrido en ocasiones por mor de la distancia. También gracias por como trató a mi hija y a todos el recordado Antonio Rondón. Y gracias finalmente a San Juan Bosco o Don Bosco por crear esta manera de hacer escuela de personas.
Sean para todos vosotros mis bendiciones y  mi oración para que María Auxiliadora os proteja y auxilie ahora más todavía, en esta nueva etapa que comienza para vosotros y que ojalá sepáis aprovecharla.
El pasado viernes, al finalizar el festival de bienvenida al verano, mi hija acabó su baile llorando porque decía no querer irse nunca de este colegio. Y es que aquí no caben lágrimas ni siquiera al decir adiós, porque al colegio salesianos de La Línea no se le dice adiós nunca. Será un hasta siempre y sin duda, cargado de sonrisas.
Muchas gracias.

sábado, 18 de junio de 2011

LLENO Y VACÍO, ME VINE DEL ROCÍO

He dejado que pasen algunos días desde mi regreso de la aldea almonteña, por temor a decir algún inconveniente, fruto de ese “calentón” que a veces me supera y que no es más que producto de la euforia del momento.
He vivido un Rocío especial. Como todos, porque nunca hay una romería igual a la otra. Sería imposible y como tantas otras experiencias de nuestra vida, aunque sea en el mismo sitio, con la misma gente y en idénticas circunstancias personales, en el balance final habrá multitud de detalles que son los que definitivamente te hacen comprender que nada tiene que ver una ocasión con la otra.
Y como siempre que vengo del Rocío vengo lleno. Seguramente porque voy con esa predisposición. Pero aún así, me lleno de muchas cosas en las que no cabe esa predisposición por inesperadas. Me lleno de nuevas sensaciones. Siempre hay en el Rocío nuevas sensaciones salvo que seas un insensible. Me lleno de amigos nuevos. Siempre hay en el Rocío amigos nuevos dispuestos a ofrecerte un abrazo y a compartir experiencias. Me lleno de historias que me cuentan personas que hicieron esto de vivir antes que yo y también me lleno de las historias que cuento a quienes esperan de mi algún consejo. Me lleno de esa devoción en la Virgen que renuevo cada día en mi oración y me lleno de madurez cristiana cuando evito caer en la idolatría. Y sobre todo me lleno de ilusión y esperanza en otro mundo mejor para todos.
Y dicen: “El Rocío es una fiesta”. Efectivamente. Se trata de una romería en honor a una advocación de la Virgen. “Al Rocío solo vais a divertiros”. Pues claro. Los problemas y los malos rollos ya los tenemos en nuestra vida cotidiana como para llevárnoslo a cuestas también allí. “Si al Rocío le quitasen la juerga no iría tanta gente”. Seguramente. No existe concentración humana ni colectivo en el que no haya de todo. “Si al Rocío le quitaran la Virgen no se notaría”. Rotundamente NO. Es el único motivo y razón que nos lleva a la inmensa mayoría de gente. Estamos en Andalucía y en primavera y eso sumado a nuestro carácter, hace que le pongamos color y sonrisas incluso en la reflexión más profunda. Hasta rezamos con música para regocijo y gloria de nuestra madre y de ese Cristo pequeño que custodia en sus brazos. Siempre vengo lleno del Rocío y como además lo hago con un año más de canas y de experiencia, aprovecho  mejor esas enseñanzas que me ofrece la romería de pentecostés.
Pero también vengo vacío. Y me refiero al maldito parné. Aquello está intratable en lo económico, pues aunque hay que entender que cualquier ayuntamiento aprovecha la coyuntura para recaudar fondos cuando el viento le es propicio, allí ni cuento. La grúa municipal muy lejos de plantearse como servicio público que favorezca al bien colectivo y retirar vehículos en aquellas zonas que verdaderamente estorban, se ha convertido en un mecanismo de extorsión autorizada que invade lo razonable hasta límites insospechados. De manera chantajista te obligan a aparcar en el parking y este cuesta la friolera de 25 cms. el minuto, lo que supone un abuso desmedido. Pagué por cuatro días de estancia 134 €. Esto es la sinrazón elevada a la enésima potencia, máxime cuando se trata de un descampado, sin vigilancia, sin seguridad ninguna y sin dotación de ningún tipo. Pero además también me sacaron otros 50 € por haber “enganchado” la grúa mi coche, en un callejón sin salida, en el conocido barrio de las gallinas, un jueves por la tarde y en un sitio donde ni pasan caballos, ni obstaculizaba a nadie, ni impedía paso a ningún otro vehículo. Afán meramente recaudatorio que a quienes lo tenemos claro no nos afecta más allá de “vaciarnos” el bolsillo, pero a quien vayan por primera vez o no conozcan los verdaderos entresijos del asunto, mucho me temo que se queden con esta parte y distraigan la otra por culpa de estos “atracos” a mano desarmada que se producen en aquel rincón lleno de magia y donde otrora apareciera una imagen de la Virgen llamada de los Remedios, más tarde de la Rocina y finalmente del Rocío.

miércoles, 15 de junio de 2011

INDIGNADOS CON LOS INDIGNADOS

Como era de esperar se desinfla aquel movimiento que comenzó el 15 M. Y no es que haya desaparecido. Sigue su intento de hacer llegar su mensaje a la sociedad en asambleas por barrios. Eso al menos es lo que dicen y se supone que en algunas ciudades como Madrid. En Barcelona sin embargo, el movimiento “pacifista” que parecía tener respaldo casi unánime en una sociedad decepcionada con la clase política, empieza a dar la otra cara. Una cara que insulta, que increpa, que molesta, que agrede y que pierde su discurso de manera fulminante ante quienes todavía podían andar dubitativos con respecto al movimiento.
Esta misma mañana he visto como agredían a una redactora de Tele 5 quitándole el pinganillo, llamándola manipuladora e impidiendo hacer su trabajo de informar. También esta mañana en Onda Cero, han sido muchas las personas que han llamado al programa de Carlos Herrera para mostrar su indignación, precisamente con estos supuestos indignados que están manchando una causa que contaba con una enorme simpatía popular. En Antena 3, más de lo mismo, pues se veían imágenes de actitudes violentas y desde luego, todos, absolutamente todos los que intervenían en todos los programas de radio y televisión, coincidían en que lo que queda en las acampadas no es más que unos grupos de desarrapados, sucios, con sus pelos rastas, con los perros flautas y reivindicando no hacer ni el huevo. Poco más. Una señora incluso se mostraba muy triste porque decía haberse acercado a la plaza para interesarse por el movimiento y se encontró con que allí en lugar de informarle lo que hacían eran vender televisores de segunda mano, ordenadores viejos y en medio de un olor pestilente.
Y más cerquita, en la ciudad en la que vivo que es Jerez de la Frontera, los comerciantes y hosteleros de la Plaza del Arenal, denuncian su cansancio, no solo por la ruina en sus ventas que les ha causado esta acampada, sino porque estas reuniones dedican la noche a hacer ruido e impedir que la gente se siente en un velador a tomar un refresco los que así lo quieran, o aún peor, impedir el descanso de las personas que vive en los aledaños de la plaza. Y en La Línea, contaba una señora que el otro día en la Plaza de la Iglesia tuvo que salir el cura para pedir que le dejaran decir la Misa. Por eso no es legítimo ni siquiera respetable un movimiento que basa su denuncia en el respeto y a lo que se dedica es a no respetar a los demás.
Tenía que pasar. Era lo más lógico, pues en un país que vive en democracia no puede reivindicarse democracia. En un país donde hay libertad, no puede reivindicarse libertad. Y en un país donde hay justicia no puede reivindicarse justicia. Otra cosa es que ni la democracia, ni la libertad, ni la justicia que tenemos funcionen debidamente. Pues habrá que cambiarlas. Pero cambiarlas desde las instituciones legítimamente constituidas por la mayoría. Desde dentro. Mojándote en política. Rompiendo los moldes. Creando un nuevo partido político, con otros criterios de transparencia, con otros organigramas, con otras formas de actuar, con otros parámetros de conducta y con programas de cambio suficientemente atractivos como para contar con el apoyo mayoritario de la sociedad española. Entonces si. Ese nuevo partido, una vez en el gobierno, contaría con fuerza moral para cambiar todo lo establecido y que según la denuncia popular, no vale. Pero todo lo que sea sentarse en una plaza, impedir que la gente ejerza su derecho a disfrutarla, molestar a los vecinos, arruinar a las empresas allí instaladas y finalmente dar cobijo a los sin techo, a los sucios y a los hippies nostálgicos, está condenado a un fracaso que tal vez llegue antes de lo previsto, precisamente porque “canta” que surgiese unos días antes de las elecciones y poco creíble que fuese tan espontáneo como se nos vendió al principio.
En mi opinión, las cosas no se cambian molestando, ni acampando en una plaza, ni faltando al respeto, ni violentamente, ni sin lavarse la cabeza…Las cosas para que tengan resultado,  crédito y solvencia hay que hacerlas bien y esto pasa por meterse en las tripas de los asuntos y currárselos desde dentro. Es muy fácil. Si no quieres que haya un Senado, involúcrate en política y elimínalo. Si no quieres coches oficiales, involúcrate en política y no los uses. Si no quieres recortes sociales, involúcrate en política y evítalos con unos presupuestos más justos. Todo puede cambiarse y mejorarse: la justicia, la sanidad, el desempleo, la crisis, los desequilibrios sociales y económicos…todo, sin excepción…pero donde corresponde y no tirado en una plaza dando una imagen patética y lamentable y creando más ruina en tu ciudad.
Empieza a haber muchos indignados con los indignados.



miércoles, 8 de junio de 2011

ROCIEROS SIN COMPLEJOS


No podemos tener complejos. En ocasiones parece que nos avergoncemos de nuestras creencias, de nuestras devociones, frente a quienes proclaman sus ideas sin esconderse de nada ni de nadie.
Estamos acostumbrados a oír cómo se proclaman públicamente las simpatías por un equipo de futbol concreto. “Yo soy del Real Madrid…pues yo del Barcelona”…Y no pasa nada. De igual manera, tampoco resulta extraño que la gente se posicione en política y promulgue a los cuatro vientos que es del PP, o del PSOE o de donde sea…Tampoco pasa nada. Y así, los que coleccionan sellos, o los que se desviven por el mundo taurino, o quien canta, escribe, pinta o es un manitas en el bricolaje doméstico…
Sin embargo, no siempre estamos dispuestos a dar la cara cuando nos toca ser nosotros quienes luzcamos con la cabeza bien alta que somos Cristianos. Parece como si eso estuviese un poco mal visto, anticuado, caduco…Nos duele que se nos diga que a la iglesia solo van cuatro “viejas”, pero no siempre estamos dispuestos a contradecir ese pobre argumento y a demostrar lo contrario porque nos confesamos testigos en la eucaristía dominical y en cuantos momentos nos acercamos para cualquier actividad de nuestra Parroquia. Miramos para otro lado y de alguna forma así, estamos vendiendo a Cristo y ni siquiera por treinta monedas.
Los rocieros tampoco nos libramos de esta actitud siempre. Depende de quien sea nuestro interlocutor, pues entre nosotros no ponemos freno para piropear las excelencias de la Virgen, del camino, de la romería y de todo cuanto sirva para llenarnos la boca en alabanzas. Pero si el que tenemos enfrente rechaza con crudeza nuestra devoción, en muchas ocasiones nos damos la vuelta y evitamos el debate con el argumento a la defensiva que no queremos provocar una discusión generalmente inútil. Y nunca es inútil hablar de la Virgen. Nunca es inútil contar nuestra experiencia porque, en este momento en el que vivimos, son tantas las carencias espirituales que tiene mucha gente, que solo una palabra nuestra puede bastar para sanarles. Sin darnos cuenta, podemos llenar unos vacíos que no se confiesan.
Los rocieros, los cristianos, tenemos que ser pregoneros permanentes del mensaje que a nosotros nos llega cada amanecer. La vida es pura ilusión, pura esperanza, pura riqueza, un puro milagro en cada parpadeo y cada latido de nuestro corazón. No podemos caer en la cobardía de escudarnos en nosotros mismos y en lo que creemos para alimentar nuestro yo y dejar al mundo correr. Hacemos falta. Y hacemos falta con nuestra sonrisa continua, con nuestro ejemplo constante de vida plena.
Ahora que tan de moda está esa “movida” conocida como el 15 M donde mucha gente se apunta porque reclama con desesperación un cambio radical en nuestra sociedad descompensada, nosotros tenemos que mantener nuestra unidad frente a los desesperados. Seamos también nosotros protagonistas de una “movida” pública, sin necesidad que sea en pentecostés y sin que tengamos que vestirnos con volantes y con trajes cortos. Nuestra movida tiene que ser en nuestra tarea diaria, allá donde vivamos, donde estemos, donde trabajemos, para que cualquiera que nos vea actuar, sonreír e ilusionar, sepa al instante que se trata de un rociero.
La Virgen es nuestro ejemplo y nuestro referente. Si nosotros no lo somos ante nuestros iguales, es señal que nos queda mucho camino que andar por el coto de nuestra vida diaria.

jueves, 2 de junio de 2011

¿PIRATAS SOMALÍES?

Hace tiempo que ando con la mosca detrás de la oreja al respecto del conflicto generado en aguas de la república Somalí. Verdaderamente mi interés surgió a partir de la noticia que conmovió a la opinión pública toda vez que el gran titular fue el apresamiento de un barco pesquero español llamado “Alacrana”, por parte de unos piratas somalíes. Hablamos de un acontecimiento acaecido en noviembre de 2009.
El origen del “Alacrana” se cuestionó e incluso su procedencia, pero al poco se demostró con solvencia que se trataba de un atunero español concretamente de Bermeo en Vizcaya. Me preocupó desde conocida la notica la razón para que unos piratas de un país tan pobre, secuestraran a una embarcación española y sus inocentes tripulantes. Si bien es cierto y de ahí mi preocupación, que llovía un poco sobre mojado ya que muchos de los pescadores españoles hace tiempo que vienen buscándose la vida lejos de nuestras fronteras. Las carencias de caladeros y el agotamiento desproporcional de estos, obligan a los patrones y más a sus empresas a recorrer millas marinas en aras de conseguir apresar pescado para su posterior comercialización, allá donde pueda encontrarse.
No creo que sea una visión catastrofista, pero hace poco leí un informe donde se decía que a este paso en unos treinta años no habrá pescado en el mundo para comer…Digo que no lo veo catastrofista, lo veo muy, pero que muy preocupante. Por eso, cuando la noticia del “Alacrana” quise enterarme un poco  más a fondo de la verdadera situación y no solo lo que nos contaban los medios de comunicación.
Somalia es un país africano de escasísimos recursos. Tras una cruenta guerra civil, ha quedado dividido en pequeños estados y existe un desgobierno tremendo. Su única manera de salir adelante es la pesca, o al menos, la principal fuente de vida. El océano índico les abastece y puede suponerles esa supervivencia indispensable para no dejar de estar en el mapa.
Pero el ser humano y su ambición, sumado a este sistema capitalista tan arrollador, tan egoísta, tan despiadado procuran el bienestar inmediato sin pensar en el futuro y por supuesto, sin caer en la ruina que dejan alrededor de sus injustificables avaricias. De ahí, que sin pretender hacer culpable a nadie en concreto, algunos pescadores españoles han encontrado en las costas de Somalia una manera de conseguir pescado a costa de arruinar más aún a los propietarios de esas aguas. ¿Quiénes son los piratas entonces…?...¿Los que se meten en territorio ajeno para arrebatar la riqueza que la naturaleza sabiamente ha repartido, o quienes se defienden como pueden para evitar que el poderoso los aniquile y robe sus recursos?...Y añadido a esto, las costas somalíes se han convertido en un vertedero de residuos para las grandes embarcaciones de muchos países…
Bajo el título “Alacrana” está emitiendo televisión una mini serie que relata aquel secuestro. Esto es lo que ha motivado que escriba este artículo de opinión, pero a decir verdad no la estoy siguiendo porque no soy dado a las series y la obligación que se me requiere de tener que tragarme todos los capítulos. No se por lo tanto ni el tratamiento que le han dado sus guionistas, ni si el guapo “duque” que encabeza el reparto está mejor o peor. No es el caso ni me importa. Lo que si me importa es conocer la raíz del problema y no quedarme con la lectura simplista de un titular de prensa que tal vez no se ajuste a la realidad como en tantos otros casos de nuestra vida cotidiana.
Vale que la forma de apresar al pesquero español fuese a modo pirata, pero insisto en mi pregunta de antes: ¿Quiénes son los verdaderos piratas en esta historia?.