jueves, 2 de junio de 2011

¿PIRATAS SOMALÍES?

Hace tiempo que ando con la mosca detrás de la oreja al respecto del conflicto generado en aguas de la república Somalí. Verdaderamente mi interés surgió a partir de la noticia que conmovió a la opinión pública toda vez que el gran titular fue el apresamiento de un barco pesquero español llamado “Alacrana”, por parte de unos piratas somalíes. Hablamos de un acontecimiento acaecido en noviembre de 2009.
El origen del “Alacrana” se cuestionó e incluso su procedencia, pero al poco se demostró con solvencia que se trataba de un atunero español concretamente de Bermeo en Vizcaya. Me preocupó desde conocida la notica la razón para que unos piratas de un país tan pobre, secuestraran a una embarcación española y sus inocentes tripulantes. Si bien es cierto y de ahí mi preocupación, que llovía un poco sobre mojado ya que muchos de los pescadores españoles hace tiempo que vienen buscándose la vida lejos de nuestras fronteras. Las carencias de caladeros y el agotamiento desproporcional de estos, obligan a los patrones y más a sus empresas a recorrer millas marinas en aras de conseguir apresar pescado para su posterior comercialización, allá donde pueda encontrarse.
No creo que sea una visión catastrofista, pero hace poco leí un informe donde se decía que a este paso en unos treinta años no habrá pescado en el mundo para comer…Digo que no lo veo catastrofista, lo veo muy, pero que muy preocupante. Por eso, cuando la noticia del “Alacrana” quise enterarme un poco  más a fondo de la verdadera situación y no solo lo que nos contaban los medios de comunicación.
Somalia es un país africano de escasísimos recursos. Tras una cruenta guerra civil, ha quedado dividido en pequeños estados y existe un desgobierno tremendo. Su única manera de salir adelante es la pesca, o al menos, la principal fuente de vida. El océano índico les abastece y puede suponerles esa supervivencia indispensable para no dejar de estar en el mapa.
Pero el ser humano y su ambición, sumado a este sistema capitalista tan arrollador, tan egoísta, tan despiadado procuran el bienestar inmediato sin pensar en el futuro y por supuesto, sin caer en la ruina que dejan alrededor de sus injustificables avaricias. De ahí, que sin pretender hacer culpable a nadie en concreto, algunos pescadores españoles han encontrado en las costas de Somalia una manera de conseguir pescado a costa de arruinar más aún a los propietarios de esas aguas. ¿Quiénes son los piratas entonces…?...¿Los que se meten en territorio ajeno para arrebatar la riqueza que la naturaleza sabiamente ha repartido, o quienes se defienden como pueden para evitar que el poderoso los aniquile y robe sus recursos?...Y añadido a esto, las costas somalíes se han convertido en un vertedero de residuos para las grandes embarcaciones de muchos países…
Bajo el título “Alacrana” está emitiendo televisión una mini serie que relata aquel secuestro. Esto es lo que ha motivado que escriba este artículo de opinión, pero a decir verdad no la estoy siguiendo porque no soy dado a las series y la obligación que se me requiere de tener que tragarme todos los capítulos. No se por lo tanto ni el tratamiento que le han dado sus guionistas, ni si el guapo “duque” que encabeza el reparto está mejor o peor. No es el caso ni me importa. Lo que si me importa es conocer la raíz del problema y no quedarme con la lectura simplista de un titular de prensa que tal vez no se ajuste a la realidad como en tantos otros casos de nuestra vida cotidiana.
Vale que la forma de apresar al pesquero español fuese a modo pirata, pero insisto en mi pregunta de antes: ¿Quiénes son los verdaderos piratas en esta historia?.