lunes, 21 de marzo de 2011

¿SI A ESTA GUERRA...?

A mi los conflictos no me gustan, ni siquiera cuando se trata de una simple discusión ente amigos. He sido toda mi vida un discutidor nato, pero tal vez la edad me vaya aplacando los ánimos y cada vez menos me encuentre con ganas de defender mis argumentos acaloradamente. Pero si no me van las discusiones, muchos menos las broncas importantes, las disputas, cualquier método de violencia y ni que decir de una guerra, por muy justificable que esta pueda definirse.
Es verdad que esto dicho así resulta fácil y simplista. Hay que ponerse en el lugar de un pueblo que ve como otro se le cuela y lo invade, llevándose por delante su tierra, su familia, su cultura y sus raíces. Lo normal, lo humano, es defenderse como sea y caiga quien caiga. Pero cuando en frío, tomas la decisión de ir a una guerra, a mi personalmente no me valen las “legalidades”. Una guerra siempre es destrucción, sangre, muertes, injusticia, abusos, etc. ¿Cómo puede llamarse a esto “legal”?.
Pero claro, si cuando entrar en la guerra de Irak era malo porque era una guerra ilegal, que alguien me explique cómo el resto de las guerras en las que está involucrada España se admiten sin más movida social…¿Será que en aquella de Irak gobernaba el PP y después es el PSOE el que las promulga y avala?...
No va a ser fácil que olvide aquella movida que impulsó Zapatero implicando a los “artistas” subvencionados para defender un NO A LA GUERRA, cuando IRAK. La pregunta ahora es ¿dónde están esos artistas de medio pelo...: Los Bardem, -hijo y madre-, Almodóvar, Bosé, y todos esos fantoches incapaces de vivir del arte sin las ayudas del gobierno?...
Las pancartas, las pegatinas, los afiches, los carteles, las manifestaciones de NO A LA GUERRA, me parecían lógicas en todo aquel que se niegue a la participación de nuestro país en conflictos que le son ajenos, pero no voy a entender bajo ningún otro concepto que el de la política rastrera de una izquierda ficticia, que ahora se apoye la guerra de Libia, mientras España, con su presidente Zapatero al frente, se mete hasta las trancas. España se llena otra vez las manos de sangre y esta vez con la excusa de que es una guerra amparada por Naciones Unidas. Asco es lo que siento por esta actitud de un gobierno engañifa y más asco aún por esos actores, cómicos, directores de cine, y mediocres titiriteros que entonces salían indignados a la calle y ahora se tapan sus vergüenzas tras el silencio más repugnante.
¿Los niños Libios no son niños? ¿Tantos inocentes Libios no son inocentes?¿Las víctimas civiles Libias no son víctimas civiles?¿Los seres humanos en Libia no son seres humanos por el hecho de ser Libios?...Tal vez resulte que los iraquíes son unas pobre criaturas dignas de vivir y los Libios sean unos monstruos merecedores de miseria y muerte.
Yo no pienso que los tiros vayan por ahí y nunca mejor dicho lo de los tiros. La historia va por la política mal entendida que tenemos en este país llamado España, en el que todo vale con tal de comerle el coco a la gente que todavía se cree el cuento burdo del PSOE, después de tanto engaño con las políticas sociales que iban  a poner en marcha y que se han convertido en recorte de pensiones, congelaciones de sueldos, record de paro, cierres de empresas, retiros de ayudas y un interminable etc.
Yo no quería la guerra antes, ni la quiero ahora. Ni quería a Hussein en Irak, ni quiero a Gadafi en Libia. No me gustan los dictadores ni antes ni ahora. Por eso me gustaría que los que no querían la guerra antes tampoco la quieran ahora, aunque sea Zapatero el que nos lleve para nuestra vergüenza.