Lamentable. No se me ocurre otra manera de empezar este artículo en el que como en todos manifiesto públicamente mi opinión. Hace diez años surgió un programa de televisión en el que con un formato novedoso, fresco e interesante, unos jóvenes concursaban para ganar un premio consistente en representar a España en el festival de Eurovisión que andaba bastante devaluado. Resultó todo un fenómeno social y alcanzó unos índices de audiencia muy por encima de las expectativas. Aquel año, cuando se retransmitió el festival, media España se colocó ante el televisor como hacía muchos años que no pasaba. Y de aquella primera edición del concurso salieron algunos cantantes que terminaron ganándose la vida con esto de la música y algunos de ellos con verdadero éxito incluso internacional. Casos como David Bisbal, David Bustamante, Chenoa, entre otros, se han convertido en referentes musicales. Pero llegó la segunda edición y como pasa siempre, nunca segundas partes fueron buenas. Ni fue la misma audiencia, ni supuso un gran salto para ninguno de los concursantes. Y llegó la tercera edición, y la cuarta, y así, hasta que vimos desfilar a multitud de chicos y chicas que muy pronto se olvidaban y ninguna se comía una rosca y lo que es peor, nadie volvía a acordarse de ellos. Nada de galas, nada de conciertos, nada de discos, y nada de nada.
Por medio de estas intentonas, televisión española dejó de creer en el producto y tele cinco lo recuperó dándole otra dinámica que aunque parecida, incorporó algunos ingredientes que parecían hacer resucitar a un formato que agonizaba. Jesús Vázquez como presentador le dio un aliciente importantísimo al programa y el actor Ángel Llácer como director de la academia, también supuso una mejora considerable. Pero sin duda, el espaldarazo definitivo para que el programa recuperara gran parte de la audiencia perdida fue el fichaje de un prestigioso creativo publicitario llamado Risto Mejide en un jurado que sin el, era del todo descafeinado. El polémico publicista, hacía unos juicios que si bien en muchos casos eran injustificadamente hirientes hacia jóvenes que empezaban en la música y en la propia vida, también sentenciaba con enorme franqueza y sinceridad. Ponía los puntos sobre las íes y les hablaba a los concursantes con una crudeza que a la postre era la triste realidad. Muchos de estos concursantes eran de una mediocridad manifiesta y no eran más que unos destacados clientes de Karaokes en potencia. El lo decía y se convertía en un monstruo mientras los otros miembros del jurado, doraban la píldora y aguaban los argumentos para que todo quedara en nada interesante, ni para los concursantes, ni para el público televidente.
Y llega la edición de este año. De antemano, quienes seguimos los programas de televisión, teníamos la certeza que sería un fracaso rotundo, porque aunque se recuperó la figura de la cantante Nina en la dirección de la academia, ni estaba en el jurado el polémico Risto Mejide, ni Jesús Vázquez era el presentador. En su lugar, una bellísima y espectacular Pilar Rubio, la cual siendo una mujer cuya fisonomía puede que te deje sin aire, como presentadora deja mucho que desear y en su inconsciencia, entendería que estaba ahí por excelente profesional y no por guapa, a juzgar por su recatado vestuario. Total lo que se esperaba. La cadena hace sus cuentas y como no encuentra la audiencia que necesita para tanta inversión, decide cambiar de día su emisión y como tampoco pulula el asunto, vuelve a sus orígenes, pero sin darle margen. Decide fulminar el programa sin más contemplaciones y pone en la calle a todos sus integrantes después de un mes escaso de concurso. Un verdadero fiasco.
Yo parecía saber que iba a fracasar el programa porque no ofrecía aliciente alguno, pero sinceramente, me parece lamentable que un espacio dedicado a la música, en directo riguroso, donde se valora el esfuerzo de jóvenes que quieren triunfar en un arte complicado, se lo carguen sin otro argumento que son solo dos millones de espectadores…Los “Gran hermano”, los “Sálvame”, Los “DEC”, “Enemigos íntimos”, “Chicos y Chicas y viceversa” y todo aquello que signifique incultura, vulgaridad, gritos, insultos, etc., eso tiene audiencia y por lo tanto siguen en antena. Lo dicho: Lamentable.