miércoles, 16 de febrero de 2011

RAZONES DE AGENDA

Se nota, se siente, la agenda presidente. Digo yo que la propia agenda de un político tiene tanto poder, tanta capacidad de decisión por si sola, que para concertar una cita oficial, es preferible hablar con la agenda directamente y evitarse los trámites de rigor.
Digo todo esto porque es muy curioso y llama la atención poderosamente cómo algunos políticos se excusan en la agenda como si esta se organizase por iniciativa propia y espontánea. Yo no sé cómo es  la de los políticos, pero me figuro que será como la mía. Un libro, con una hoja para cada día del año y en ella anotas las reuniones, las citas que tienes para que no se olviden y para ser puntual con quien hayas quedado. Otra cosa es que la de ellos sea de mejor calidad, de una piel curada, con su personalización marcada a fuego y con la cintita separadora confeccionada en hilo de oro fino, pero por lo demás, igual que la mía, seguro.
Yo sinceramente, no me imagino acostarme una noche y ver mi agenda que a modo de viaje astral, recorra la habitación por su cuenta, busque un bolígrafo y se auto-escriba las cosas que le de la gana. O mi agenda es muy floja o es carajota, pero hasta que yo no le apunto cosas, ella ni se inmuta. Incluso una vez escritas las citas, tampoco le noto ninguna expresión. Está muerta, ni ríe, ni llora, ni opina de nada. Se abre de hojas a mi antojo y se deja llenar de tinta según entienda mi capricho o necesidad.
Y todo esto lo digo porque me aburre cuando oigo que fulano de tal o sutano de cual, no ha podido asistir al acto “por razones de agenda”…Pero vamos a ver,…qué razones,…qué agenda,…Si la agenda la dispone cada cual preparando sus citas…
Esto me da la impresión que pasa cuando el político de turno no tiene ninguna gana de aparecer por el lugar en cuestión y por no decir claramente que no es de su agrado dar la carita bonita, pues se escuda en la excusa más que absurda y sin sentido que la culpa la tiene la agenda. El argumento es que el Sr. tal y cual no puede asistir “por razones de agenda” y entonces es cuando digo yo: Pero vamos a ver, señorita, si la agenda del Sr. tal y cual la hace el mismo Sr. tal y cual,…¿qué historia es esa de que no puede venir por razones de agenda?...
Y a decir verdad, los políticos y otros altos cargos de la administración o de la empresa privada, suelen tener jefes de gabinete que le organizan esta agenda, pero siempre consensuando con el titular y no a juicio de su auxiliar. Si fuese así, más valdría que se presentase a las elecciones el jefe del gabinete.
Pobre agenda… Con lo práctica que es para el que no tiene nada que ocultar y lo decisoria que es para quién necesita justificar lo injustificable.